Junior mostró durante la mayor parte del torneo que tenía fútbol, que era ofensivo, estilo de juego que le gusta a la gente de Curramba. Llega el partido de la final en Barranquilla, que a pesar de tener un 1-2 en contra, se confiaba en sacar un resultado bueno tal como se había logrado en partidos anteriores.
Aquí viene el "pero": Se vió un equipo totalmente desordenado, desganado, impreciso en las entregas y cometiendo errores garrafales en defensa que supo aprovechar el Caldas. Un gol de Palacio nos puso a soñar con la sexta, y dos errores nos mandan al suelo de nuevo. Les dió miedo, se asustaron antes de tiempo y nos dejaron con la fiesta hecha.
Este equipo no era el Junior. Ruiz impreciso, Berbia desorientado, Teófilo ni se vió, El 'Piojo' quieto... en fin.
Decepción absoluta. Esperemos que el próximo semestre se corrijan los errores para poder, al fin, alzarnos con la sexta estrella
VIVA JUNIOR
