
Estar solo en el día de Amor y Amistad no es una cosa fácil, y menos cuando estás sin un peso. Agradezco que todavía emitan películas que no tengan nada que ver con el amor en ese día; Estuve viendo 300 casi por tricentésima vez.
A pesar de que es jarto ver el ambiente lleno de corazoncitos por todos lados, ver parejas más melosas que nunca (que llevan peleadas todo el año y por obra y gracia del Espíritu Santo se reconcilian y llenan los moteles de la ciudad), y a todos tus amigos en plan de salida. Lo último no fue tan jarto por la festividad sino por la plata... y de ahí entra mi teoría de que siempre en una fecha especial el dinero escasea, y ojalá esa situación se arregle cuando empiece a ganarme mi propio salario.
Ahora bien, el ambiente de este año no fue tan difícil como el del año pasado, es más, no me sentí tan destruido y deprimido porque no estoy recién cortado de una relación. En parte es bueno porque sé que me he recuperado de ese golpe, pero está también la parte en la que quisiera pasar esta fecha con alguien especial, cosa que todavía no he hecho.
Ese proceso de recuperación ha sido tan bueno que ya estoy empezando a interesarme en otra mujer, que en serio me tiene loco, valga la paradoja. Me mira, me mira con detenimiento, como si quisiera dejarme paralizado. La miro y la conexión sólo dura unos segundos, y yo queriendo más. Me tiene loco, me da las señales a cuentagotas y yo voy pa' esa. Hace un par de días hablé con ella, dio fé de lo que yo pensaba y se fue. Y aquí entra mi meta del mes: Esta mujer va a ser mía para cuando acabe el mes. Esa que no sabía cómo se llamaba y ahora me tiene queriendo saber más de ella. Adriana, así se llama.
Llegó el fin de mis ideas, momentáneamente. Debo empezar a escribir más, esto en verdad relaja, y a la vez construye mucho.
